No-Frost

martes, agosto 17, 2004

La Maldición del Banittori

Hace apenas dos meses y medio que vivo en este departamento, en realidad hace un poco más que me mudé, pero como me fui de vacaciones y, en fin, la cuestión es que en mi antigua casa tenía un baño (jajaja! quién no? Soy re original!) y en éste había un banittori. No se muy bien de donde proviene el origen de esa palabra, pero me imagino que debe andar entre Italia y Francia...se me desvió de nuevo el relato. Vamos de nuevo, cada vez que en mi antigua casa tenía que sacar algo de ese maldito mueble me agarraba un dedo. Esas manijitas pequeñas y esféricas, que debías tomarlas como si fueran tacitas de té del año cero, siempre se me zafaban y me terminaba algún dedito en medio de ambas puertitas. Las veces que habré maldecido a ese monstruo son incontables, como también las veces que me habré vendado el dedo...
Otra que solía pasar era una que nos pasa a todos; uno se dispone a utilizar nuestro trono sagrado (llamado vulgarmente inodoro) y en la magnificencia de nuestros desechos orgánicos, lectura de por medio (ya sea diario para los mas intelectuales, agenda, books de fotos de cuando eramos niños, folletos del cartero, correspondencia, en fin...) suena ese maldito aparato con esa llamada que estuvimos esperando todo el puto día y no hay nadie que pueda hacernos el trabajo más fácil, teléfono. ¿Y qué hacés? Salís corriendo porque no llegás. Bueno, justamente en ese acto es donde toma protagonismo nuevamente mi viejo enemigo el Banittori. Porque cada vez que abría la puerta del baño para salir a las carreras hasta el phono la punta del mueble, ese ángulo recto arquitectónicamente endiablado me atacaba justo a la altura de la cadera del lado derecho...
El tiempo pasó y por más que no hicimos avances con dicho tema conseguimos vender la casa y con mucha felicidad le dije “adiós” a ese estúpido coso. Nos fuimos para un dpto, con un baño enorme y: ¡Sin Banittori! Que bueno no tener más incidentes violentos en el baño...ahora tengo una vida tranquila y más saludable.
Ayer vino mi madre un poco más tarde y por el portero me dice que baje que tiene algo que subir. Bajo creyendo que eran cosas del super, abro la puerta de calle, avanzo hasta la vereda y...nooooooooo!!!!!!!! Compro un Banittori!!!!!
De modo que ya instalado, he vuelto a mis rutinarias riñas sanitarias...

1 Comments:

  • Bue, tendrias que asumir que sos un poco boluda, ¿quien no?. Pero la culpa no es de tu vieja
    Saturnino Peña
    PD:¿inaugure los comentarios? esto me esta gustando

    By Anonymous Anónimo, at 2:18 a. m.  

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